Muestra audiovisual
TENTATIVA ARTAUD. 1974, SIGNOMETRAJE - AV. REPÚBLICA 475
El registro fotográfico y documental de la acción teatral Tentativa Artaud, realizada en 1974 por Juan Balbontín, Eugenio García, Catalina Parra, Raúl Zurita y Ronald Kay, se presenta por primera vez en una instalación. En la Sala Chile del MNBA desde el 30 de abril al 25 de mayo
08/04/2008
Fuente: Museo Nacional de Bellas Artes
En 34 cajas de luz se expone el material documental consistente en imágenes traspasadas de cintas magnetofónicas originales de la acción de teatro realizada el año 1974. La instalación es acompañada por una banda sonora y una proyección de video con el registro del estado actual del edificio de la Central Telefónica que la CNI instaló en República 475, luego de desalojar en 1976 al Departamento de Estudios Humanísticos DEH, espacio que desde 2006 alberga al Museo de la Solidaridad y Fundación Salvador Allende. Con ocasión de la muestra se editó el libro Tentativa Artaud que contiene no sólo los registros visuales de la acción, sino también, otros importantes documentos relacionados con ella. [!b:Extracto de un escrito de Ronald Kay] [!c:La Tentativa Artaud se realizó en el Departamento de Estudios Humanísticos de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile durante el segundo semestre de 1974 como una extensión del Seminario Signometraje conducido por Ronald Kay a partir de los escritos de Antonin Artaud, fundamentalmente en torno al Teatro y su Doble. Consecuencia natural del análisis teórico fue pasar de la teoría a la práctica, a desentrañar en la acción teatral misma el pensamiento de Artaud. El propósito era que, más allá del lenguaje, por el modo de ponerse cada uno en escena, se accediera a su comprensión, y así, se encontrase físicamente un medio de ejercer la vida. El ático en la casa de Estudios Humanísticos en Av. República (actual Museo de la Solidaridad Salvador Allende)se ofrecía como espacio ideal, ya que era una zona no destinada al uso, al resguardo de todo ajetreo, dejada al abandono de sí misma, donde la estructura arquitectural estaba al desnudo, el entramado del vigamen y las pilastras de cemento a la vista, el radier sin revestir, convergían en ella fuerzas ignotas. En ese eriazo interior, podría decirse,estaban prefiguradas las coordenadas metafísicas que permitirían desarrollar una puesta en escena,una acción teatral bajo el signo de Artaud. Ese espacio ready made, ese vacío monumental, esa extraterritorialidad, generaba una fuerza gravitacional propia y así, la distancia física como mental que permitiría medir y exponerse a la alta tensión de lo que sucedía afuera (afuera a falta de una metáfora mejor) tangible en la parálisis psíquica que cada cual sufría en esos primeros meses de la represión. Por ende, desubicados en un inconsciente colectivo hecho trizas, urgía reescenificarse y así adquirir dominio sobre esos depoblados de la psíque. Primero se trató de poner en escena Los Cenci, intento que no llegó a mayores, ya que sólo se era prisionero de los clichés más comunes del teatro convencional, mientras más se pretendía apartarse de ellos. Ante ese evidente fracaso, se optó por extender y transfigurar el espacio con la presencia de aparatos de registro y reproducción técnica a fin de impedir que primaran las convenciones del escenario teatral tradicional, pues los medios alteran la inmediatez del lugar real, el registro prolonga el aquí y el ahora en el tiempo. Y así, en la Tentativa Artaud se obró entendiendo el cuerpo, más allá del orgánico,en todas sus extensiones y materializaciones contemporáneas, o sea, en su prolongación en los mecanismos de reproducción técnica y medios masivos. Las grabadoras, los micrófonos, las cintas magnetofónicas, el headphone, la televisión, la radiografía y la cámara fotográfica desrealizaron entonces el espacio físico contingente, para hacerlo accesible en todo momento a un tiempo otro y a un espacio otro. Cabe destacar, que las perspectivas abiertas por las acciones de Wolf Vostell y Joseph Beuys, condicionaron decisivamente la concepción de la Tentativa Artaud. El rigor plástico aprendido de ambos, sobre todo la incursión activa en el espacio, ayudó a formalizar la acción de la Tentativa Artaud. La tarea fue que cada uno pusiera en escena esa especie de mantra, esa secuencia de sílabas que forman palabras onomatopéyicas fuera del lenguaje Ratara Ratara Ratara /Atara tatara Rana/ etc, en presencia de una técnica altamente sofisticada, la que se inscribió en la acción y registró as&iacut







