
Con la montura, las riendas, las botas, la cabezada y el freno, estos artefactos integran el apero huaso. En Chile tienen un sello propio con el desarrollo local de la herrería, el tallado y la talabartería.
Se caracterizan por sus rodajas grandes con numerosas púas, sus calados rectilíneos y formas hechas con puntos, cruces y rosetas.
Pieza española replicada en madera por los mapuches. Fue adornada y tallada por jesuitas y artesanos locales, con un estilo que pervive hasta hoy.