Incunables, un gran tesoro de la Biblioteca Nacional
Gutenberg inventó la imprenta de tipos móviles a mediados del siglo XV, hecho que revolucionó la manera en que se producían libros, pues desde ese momento, comenzaron a imprimirse en mayor cantidad y calidad.
18/02/2016
Fuente: Biblioteca Nacional
Los libros impresos con la máquina de Gutenberg -desde su creación, hasta el año 1501- son denominados "Incunables", este término hace referencia a que las obras pertenecen a la cuna, al origen de la imprenta moderna.
La Biblioteca Nacional de Chile tiene en su colección unos 30 libros incunables, de entre los cuales destacan: "Las Crónicas de Núremberg" publicada en 1493 del que se dice que algunos de los grabados que contiene fueron ejecutados por joven Durero; "La Nave de los Locos" de Sebastián Brant (1488); "Las Siete Partidas de Alfonso X El Sabio" de 1491 y un raro ejemplar de un misal de la congregación de San Benito de 1499.
Para María Antonieta Palma, jefa del Departamento de Restauración y Conservación de la Biblioteca Nacional, el tener estos libros "es una riqueza de la cultura universal. Son los primeros libros impresos, es un gran tesoro".
La importancia de la conservación y restauración de los incunables es enorme, pues, según María Antonieta, "es devolverle su valor, porque en la medida que pasa el tiempo se van deteriorando, entonces nosotros tenemos que mantenerlos en un buen estado para que se pueda reconocer la manera en la que fueron hechos, sus detalles".
En el Fondo Medina, donde se encuentran los incunables, también está el primer impreso hecho en Chile. Se trata de un manual de 8 páginas llamado "Modo de Ganar el Jubileo Santo" de 1776, descubierto en 1910 por el investigador Ramón Laval y del que solo existe una copia.
Los incunables, debido a la antigüedad y a los cuidados que requieren, no pueden ser consultados de manera física, pero se encuentran disponibles para todo el público en versiones microfilmadas y digitales.
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