Hipótesis recientes postulan que se trata de un sólo sitio, que en conjunto reúne un asentamiento humano y un cementerio.

Las investigaciones sobre el sitio arqueológico Estadio Fiscal de Ovalle desarrolladas por Gabriel Cantarutti y Rodrigo Mera detallan la relación entre el terreno, y la especificidad de las piezas halladas en torno a la influencia cultural incaica en grupos locales.
Los sectores diferenciados en el sitio son dos: Estadio Municipal y El Mirador. En ambos se hallaron piezas de cerámicas, tumbas y otros objetos.
Es posible que ambos se estudiaran antiguamente de forma independiente, pero Cantarutti y Mera plantean como hipótesis la existencia de un sólo sitio, que en conjunto conforma un asentamiento humano y un cementerio (2004).

La definición de la extensión del sitio Estadio Fiscal de Ovalle ha sido una tarea compleja por la ocupación del terreno en actividades deportivas, y el uso urbano y agrícola de su perímetro:
Al norte y al oriente del recinto deportivo municipal, los terrenos están urbanizados y se han construido poblaciones.
El sur es cercano al río Limarí y también está urbanizado.
El poniente, entre el estadio y la ruta 45, que conduce a Socos, el terreno es ocupado por plantaciones y cultivos.
El sector El Mirador fue ocupado por la población diaguita de tiempos preincaicos e incaicos. Posee características de asentamiento.
Las tumbas encontradas por trabajadores agrícolas, Guillermo Durruty y posiblemente el mismo Cornely en 1956, exhiben elementos de la fase de transición diaguita y otras muestran objetos de la fase inca (Cantarutti et al, 2004).
El sector Estadio Municipal, ha sido conocido como un "cementerio". En él se han encontrado objetos que presentan características funerarias y también de uso doméstico.

En las exploraciones arqueológicas, se recuperó cerámica de la fase de transición. También se encontraron vasijas que imitaban formas de alfarería inca, como aríbalos y platos planos.
Junto a ellos se localizaron objetos de inspiración local, que surgen como evidencia de la preparación, consumo y almacenamiento de alimentos y presumiblemente de eventos político-ceremoniales.
Este sector correspondió a un importante asentamiento humano durante la fase inca. Las expresiones funerarias demostraron una estrecha conexión entre la comunidad y sus muertos, acorde con percepciones andinas e incaicas sobre los ancestros (Cantarutti et al, 2004).
Estadio Fiscal de Ovalle: sitio arqueológico de la cultura diaguita
Sus primeros vestigios datan de 1932 y su existencia motivó la creación del Museo del Limarí. Su ubicación en el límite suroeste de Ovalle ha dejado en evidencia la dificultad de resguardar esta clase de patrimonio cuando se encuentra en zonas urbanas.
Se distinguen 3 fases en la evolución de sus cerámicas, donde se aprecia la influencia incaica e hispana.
Destaca la serpiente del Limarí, pieza de cerámica que era parte de una compleja asociación funeraria descubierta en 1964.