Marijke Van Meurs, directora del Museo de Ancud:
"En nuestro país se ha perdido mucho de la tradición oral"
La profesional hizo esta declaración en el marco del taller de narración patrimonial que organizó el Museo de Limarí en Ovalle.
04/09/2007
Fuente: Museo del Limarí
La directora del Museo Regional de Ancud, Marijke Van Meurs, afirmó que nuestro país y la Dibam tienen una tarea pendiente en el ámbito patrimonial, al no resguardar la información que se encuentra en nuestra tradición oral. No obstante lo anterior, también mencionó que actualmente hay una preocupación por rescatar este importante banco de informaciones. En conversación con la directora, subrayó el hecho que los museos y bibliotecas tienen una tarea muy importante al volcar sus esfuerzos también a proteger nuestra tradición hablada, la que a su juicio es aún más frágil que aquella que se encuentra por ejemplo, en objetos arqueológicos. "Debemos realizar urgentemente un rescate de nuestras historias orales pues la muerte de alguien que conoce esa historia como las personas mayores, es el equivalente a una biblioteca entera que muere", afirmó. En este sentido el trabajo arqueológico, aclaró, es mas fuerte pues los sitios pueden ser cuidados y mantenerse alejados de los daños si no son tocados, a diferencia de la historia hablada la que es frágil, al tiempo y al olvido. Sobre el trabajo que realiza la Dibam en este aspecto indicó que actualmente se está haciendo un plan amplio desde la institución central para ir en rescate de este patrimonio oral. Un ejemplo de esta labor, mencionó, "es el taller que realizaremos en el Museo de Limarí y que involucra a directivos de bibliotecas y gestores culturales de la Región de Coquimbo". Al comparar la actividad que realiza Chile en el rescate de la tradición no escrita con otras naciones, indicó que más allá de nuestras fronteras hay un desarrollo mayor de resguardo de la tradición oral. Fenómeno que se explicaría porque muchos de los países con una fuerte tradición de este tipo poseen pueblos originarios que no tienen historia escrita y han debido rescatarla desde la oralidad para construirla. En otro aspecto de la conversación la directiva mencionó que el rescate de este tipo de tradiciones es apasionante y un desafío muy complejo para la Dibam pero, que depara una gran recompensa para la memoria de nuestra identidad.