La vida de Manuel Rojas

Manuel Rojas fue un escritor que revolucionó la literatura chilena.
Pero antes de ser ese gran escritor fue un niño, hijo de padres chilenos, que nació en Buenos Aires, en 1896.
"Y la del pequeño Manuel no fue una infancia fácil, Memoriosa", me contó el Búho Medina, que ha leído todos sus libros.
El Búho continuó:
Hacia 1900 los padres de Manuel Rojas decidieron volver a Santiago para abrir un pequeño comercio, que no tuvo el éxito esperado. Buscando mejor suerte, su padre volvió a Argentina, donde murió el año 1903.
Manuel Rojas regresó con su madre a Buenos Aires en 1904. Allí continúa sus estudios y observa atentamente los paisajes y personajes que más tarde aparecerán en sus libros.
Dos años más tarde, al cumplir 12, comienza su vida laboral en oficios diversos: aprendiz de sastre, mensajero, talabartero. Su madre se muda a Rosario y allí el niño escritor continúa, por un tiempo, sus estudios.
Pero estudiar y trabajar al mismo tiempo fue difícil para Manuel, por eso tuvo que abandonar el colegio.
¿Imaginaría en ese momento que cuando fuera grande sería reconocido con el Premio Nacional de Literatura? Tal vez sí, tal vez no.
El joven Manuel Rojas encuentra trabajos mal pagados y que duran poco tiempo. Así, tras trabajar en el Ferrocarril Central Argentino, en 1910, vuelve con su madre a Buenos Aires y luego se desplaza a Mendoza para trabajar en la vendimia.
Manuel Rojas se mueve por distintas ciudades y ocupaciones. Eso trae a su vida nuevos amigos: pintores de brocha gorda, obreros tipógrafos, anarquistas, poetas y dibujantes.
Son ellos los que leen poesía y se la enseñan. Los libros van de mano en mano y hasta las suyas llegan los de Victor Hugo. También las de los poetas argentinos y uruguayos de la época.
"Descubrí en esos libros algo que ni siquiera había soñado...Aquello era, para mí, mucho más grande que cualquier cosa o hecho que hubiese conocido hasta entonces... ¿Cuánto había que trabajar para llegar a eso...?", se preguntó Manuel Rojas.
Le dije al Búho Medina que yo también quería saber la respuesta.
La imaginaba, porque encima de la mesa del Búho estaban todos los libros de Manuel Rojas, pero quería saber más: ¿cómo había sido que Manuel Rojas, el niño que dejó la escuela para trabajar, se había convertido en Manuel Rojas, el gran escritor?
¿Vienen conmigo a averiguarlo?