
EGAÑA, Loreto. La educación primaria popular en el siglo XIX en Chile: una práctica de política estatal. Santiago: LOM Ediciones-Centro de Investigaciones Diego Barros Arana, 2000. Disponible en: http://www.memoriachilena.cl/temas/documento_detalle.asp?id=MC0018120 [Diciembre 2013).
LABARCA, Amanda. Historia de la enseñanza en Chile. Santiago: Imprenta Universitaria, 1939. Disponible en: http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-7703.html [Diciembre 2013).
NÚÑEZ, José Abelardo. Organización de Escuelas Normales. Santiago: DIBAM: 2010.
ORELLANA, María Isabel; Martínez, María Fernanda. Educación e imagen: formas de modelar la realidad. Santiago: DIBAM, 2010.
ORELLANA, María Isabel. Una mirada a la escuela chilena. Entre la lógica y la paradoja. Santiago: DIBAM, 2010.
ORELLANA, María Isabel; De la Jara, Irene. Mobiliario y material escolar: el patrimonio de lo cotidiano. Santiago: DIBAM, 2010.
Programa de Instrucción Secundaria. Santiago: Imprenta Cervantes, 1893.
Programa de Instrucción Primaria. Santiago: Imprenta Cervantes, 1901.
Programa de Instrucción Primaria. Santiago: Imprenta Cervantes, 1936.
Láminas murales ilustradas: el uso de material didáctico escolar
El Estado importó desde Europa material visual para graficar los contenidos educativos que los profesores enseñaban, en el marco de una serie de reformas que le cambiaron la cara al sistema escolar primario fiscal entre 1880 y 1890.
Llegada a Chile de las láminas escolares
Su uso se recomendó por primera vez en el programa de Instrucción Secundaria de 1893 para ilustrar las materias enseñadas.
Usos didácticos de las láminas escolares
Su gran formato permitía que las vieran varios estudiantes al mismo tiempo, con lo que se suplía la carencia de textos de estudio.
Mayoría de láminas enseñaban a ver la hora para reforzar aprendizaje de números, sumas y restas, y disciplina.
Láminas escolares incluían familias del reino vegetal y sus especies nativas, anatomía y biología del reino animal, y nociones generales de paleontología.
Marcado clericalismo educativo, se refleja en numerosas imágenes de la vida de Jesús, paisajes bíblicos y rezos.
Su enseñanza se usaba para arraigar contenidos de otros ramos e inculcar hábitos como disciplina, orden y pulcritud.
Lecto-escritura era parte del progreso intelectual del pueblo. Ella modelaba el carácter al requerir orden, dedicación y perseverancia.
En la primaria se relataba la vida de los héroes de la Independencia y los presidentes republicanos, y en la secundaria se agregaban obras clásicas y europeas.