Escuela de Matronas
La fundación de esta escuela, conocida también como Colegio de Obstetricia, fue producto del interés del gobierno de la época para instruir a las mujeres que deseaban ejercer el oficio de matrona. En 1842, con la fundación de la Universidad de Chile y su Escuela de Medicina, la Escuela de Matronas quedó bajo el amparo de la comunidad médica universitaria.
La Escuela dirigida por Lorenzo Sazié, médico traído especialmente desde París, tuvo una existencia interrumpida que sólo se afianzó en las últimas décadas del siglo XIX. Se estima que durante el siglo XIX, algo más de trescientas mujeres hicieron los cursos. La formación de estas mujeres en el oficio de partera fue una oportunidad para integrarse al pequeño mercado laboral femenino del siglo XIX. Las mujeres que ingresaron a la Escuela, en su mayoría, pertenecían a estratos socio-económicos modestos y algunas provenían de provincias. Este oficio fue regulado con algunos reglamentos y se intentó, sin éxito, replicar este esfuerzo del Estado y de la Universidad de Chile en regiones del país durante el siglo XIX. Pese a la instrucción formal que ofreció dicho establecimiento, lo cierto es que las matronas que se formaron en él y las parteras, compartieron y disputaron el mercado asistencial del parto durante todo el período decimonónico.


