Nicanor Parra
Nicanor Parra inventó una poesía nueva que hablaba en un lenguaje claro como el agua, y que usaba versos hechos con las palabras más queridas: esas que usamos todos los días.
Nicanor Parra inventó una poesía nueva que hablaba en un lenguaje claro como el agua, y que usaba versos hechos con las palabras más queridas: esas que usamos todos los días.
Cuando Nicanor Parra cumplió 100 años, el año 2014, fuimos a verlo a su casa en Las Cruces.
Recuerdo que nos levantamos muy temprano. El Búho Medina se arregló las plumas, la Mariposa se peinó las antenas y yo me puse mi mejor bufanda. Fuimos al terminal de buses y tomamos uno en dirección a la región de Valpraíso. El Búho estaba muy emocionado y en el camino, escuchamos que ensayó muchas veces el cumpleaños feliz.
-¿A quién le cantaremos, Búho?, le pregunté.
-A un amigo mío que hoy cumple 100 años, respondió el Búho.
Mientras mirábamos por la ventana del bus, nos contó que su amigo era el inventor de algo llamado antipoesía.
-¿Qué es eso y por qué lo inventó?, preguntó la Mariposa.
-Mi amigo, pensó que la poesía que encontraba en los libros estaba muy lejos de las personas y de lo que se hablaba en los lugares donde está la vida: los barrios, las calles, los hogares. Inventó entonces una poesía nueva que hablaba en un lenguaje claro como el agua, y que usaba versos hechos con las palabras más queridas: esas que usamos todos los días.
Bajamos del bus y mientras caminábamos por Las Cruces la voz del Búho Medina se mezclaba con el sonido del mar.
-Mi amigo que es inquieto (además de ser poeta es físico y matemático), siguió con sus inventos: así creó los artefactos que eran una mezcla de imágenes y palabras.
De pronto, sopló un fuerte viento, que nos despeinó a mí y a la Mariposa.
-Tal vez este mismo viento fue el que ayudó a volar sus inventos y poemas. Lo cierto es que recorrieron el mundo y recibieron los aplausos de mucha gente.
Seguimos caminando, cada vez más rápido ¡queríamos llegar pronto a la casa del poeta! El pequeño dibujo de un corazón, nos abrió la puerta y nos hizo pasar. Y entonces, lentamente, alguien se acercó por el pasillo.
-¡Nicanor Parra!, dijo el Búho.
-¡Búho Medina!, dijo el poeta.
Y entonces, le dimos un abrazo muy fuerte y comenzamos a cantar: "cumpleaños feliz...".
Don Nicanor, lamentablemente, murió el año 2018, a los 103 años. Nunca olvidaré el día que lo conocí.
Memoriosa.