Gabriela Mistral
El interés de Roque Esteban Scarpa por Gabriela Mistral lo tuvo desde muy temprana edad. Incluso Scarpa contaba siempre la anécdota de que la primera vez que vio a esta escritora fue cuando él tenía cinco años de edad y quedó impactado con su imagen. Esa fue la única vez que la vio físicamente, pero mantuvo una nutrida correspondencia con ella cuando fue mayor.
Scarpa dedicó toda su vida a estudiar y divulgar la obra mistraliana, publicando libros sobre ésta, compilaciones de su prosa y poemas inéditos, numerosos ensayos en revistas y diarios y dictando conferencias a lo largo de todo Chile. Los libros más destacados sobre Gabriela Mistral fueron: Una mujer nada de tonta (1976), La desterrada en su patria: Gabriela Mistral en Magallanes: 1918-1920 (1977) y El niño en la poesía de Gabriela Mistral (1979).
Por su parte, Gabriela Mistral leyó la obra de Scarpa, comentándole por medio de cartas sus impresiones. En una ocasión le escribió: "Sus versos me han dado una sorpresa tan grande como dichosa. Sabía ya de su pre-clasicismo por la prosa comentada de los místicos; pero no había visto su herramienta angélica trabajar en la poesía...".
El libro Una mujer nada de tonta, en palabras de Scarpa, es un intento de glosar y no reproducir "tres cartas del epistolario de Magallanes Moure y pruebo la existencia de otro amor de ella. Todo esto da una Gabriela humana y la que quisiera no pasara nunca a otro campo"


